27 de marzo de 2011

Serenidad


Es la vida que me obliga a cambiar. El paso de los dias que cada vez es más evidente. Que me hago mayor, que nos hacemos más maduros, y diferentes, aunque siempre con nuestra esencia... Esa esencia que deja huella aún así tengas noventas años y todavia tengas ganas de vivir.
Llevo unos dias al compás del tiempo, sigo su ritmo, y todo esto parece tranquilo. No quiero pararlo, nisiquiera atrasarlo.. quiero que continúe, porque tengo ganas de ver más, y más. Añoro, como siempre, el pasado que viví; pero no pueden cegarme a mis ansias de futuro, a todos esos sueños que siempre vienen conmigo. Allá donde voy. Y ahora, es cuando por fin creo que empiezo a tener una estabilidad, en todos los sentidos. Cuando puedo mirar al pasado y estar contenta por aquello que viví, pero no triste.. porque ahora tengo algo diferente, sí, pero no peor. Ni mejor.. Pero tengo algo que me hace levantarme todos los dias con ganas, y hace que no eche de menos lo que un día tuve. Porque ahora puedo tener más, sólo necesito paciencia, un poquito de tiempo.. y a vivir este momento, ahora mismo, porque todo lo demás.. viene solo.