8 de marzo de 2011

Escribir


Me prometí muchas veces hacer una entrada sobre mis razones para escribir, lo que me mueve, inspira, apasiona sobre esto. Armé bocetos en mi mente,escribí,borré, guardé, pero todo parecía incompleto,como si no encontrara la verdadera razón,como si se me escapara la más importante..
Comencé con el blog hace un año más o menos,aunque utilizándolo de una manera diferente a la actual,hablaba de situaciones muy diferentes a las de ahora..
Seguí así por mucho tiempo y un día apareció la necesidad de expresarme por medio de las letras. Estoy segura que en mi adolescencia sentimos más,vivimos muchas experiencias por primera vez,necesitamos saber que alguien en algún lado podría llegar a comprendernos.Y mientras pasaba por todo ello,allí estaba mi teclado o boligrafo para ayudarme, al alcance de mi mano y de mis escasas capacidades y conocimientos sobre el lenguaje..
Así empecé a escribir, aparentemente para descargar todo lo que me pasaba interiormente. Cuando me ponía triste, escribía, mientras lloraba, escribía, en los momentos en los que mi vida parecía sobrepasarme, escribía. Se sentía liberador, las letras siempre estaba allí para acompañarme en los momentos más importantes, para hacerme expresar lo que sucedía, para entenderme. Ya no necesitaba llamar a mi mejor amiga, o a alguna de mis amigas mientras lloraba por una pelea, ni comentarle a alguien para desahogarme. Era todo más sencillo, más simple, sin molestar a nadie..
Sin embargo, no me alcanzaba con escribir. Releía y rearmaba mis textos hasta poder lograr esas frases que definieran exactamente el estado que vivía, y luego las publicaba sabiendo que alguien las iba a leer. Era mejor que guardarlas o que escribir en un diario. Era saber que alguien en algún lado, si yo me expresé de la manera correcta y el destino lo deseaba, podía sentir y pensar lo que yo, al menos por unos pocos minutos.
Seguí escribiendo, hasta que un día encontré una razón diferente. Escribía para alguien. Escribía porque ese alguien leía, escribía porque quería que entienda lo que sentía, porque quería compartirlo con el mundo pero más especialmente con él, confiaba en que escribiendo iba a poder entenderme mejor. Entonces, seguí escribiendo,triste, confundida, pero también intentando explicar la felicidad y el amor que parecía estar sintiendo. Me descargaba, quería que más gente leyera y al mismo tiempo escribía sabiendo que él iba a leer. Se mezclaron todas las razones, unidas a mi gusto natural por la escritura.a no podía dejar de escribir, no por mucho tiempo, no aunque lo intentara, aunque fuera sólo un pasatiempo y no fuera realmente buena en ello. Esto es parte de mi..